Porque las astillas son palos que se rompen en muchos pedacitos, que se desgarran y que son parte del mismo palo…que deja de ser palo para ser astillas…
Cuando me llegue el momento de ser padre mi principal preocupación será, primero, que sean niños sanos y que se sientan queridos y valorados por sus padres…e intentaré ejercer la paternidad de tal forma que pueda transmitir a mis hijos aquello que para mi es importante y traer al mundo personas íntegras, con valores y preocupadas por los demás…
Sin embargo eso nunca se sabe…porque por mucho que se intente, por mucho que se luche por sacar a unos hijos adelante y darles unos valores, unas herramientas y una forma de ver la vida que les convierta en buenas personas y ciudadanos responsables…nunca sabemos como va a salir.
El otro día vi a una gran persona hecha astillas…y sentí una gran compasión y ganas de ayudar y apoyar…porque tiene que ser duro…muy duro…algunos tragos de la vida…y hasta aquí escribo y hasta aquí cuento de este tema…
Tan solo me queda dar las gracias a ese gran palo que vi tan astillado el otro día y que tan preocupado me dejó, y seguro que los otros “palos” del árbol (por lo que me contó) andan igual…astillados…gracias, decía, por todo, por la comprensión, la conversación y el señorío y ecuanimidad…es una pena…ver así a las personas…en un sin vivir y sin ganas de mucho…cuando es el momento de disfrutar de la vida, de dar un paso atrás y dejar que seamos los jóvenes los que lideremos las familias (con la ayuda de nuestros mayores, siempre) y les regalemos a nuestros mayores una vida enfocada, estable y con garantías de cara al futuro…
Mucho ánimo desde aquí…porque os lo merecéis y no tenéis que sentiros culpables y responsables…porque en la educación de un hijo juegan muchos más personas que las familias…