30 de diciembre de 2007

Padres y niños horteras.

No entiendo como puede haber gente tan estúpida y tan pagadas de sus hijos como para permitirles el que amarguen la espera del AVE a las personas que estamos aquí sentadas.

Nos encontramos frente a la típica pareja de padres por encima de 30 años, con aspecto acomodado pero sin elegancia ni saber estar. Madre con pelo corto babeando mientras su nene chilla y padre que educa intentando hacerse el amigo de si hijo de unos cuatro años.

El colmo ha sido cuando han tenido que cambiarle el pantalón al niño que en vez de hacerlo en el baño lo han hecho encima de la mesa donde la gente pone sus cocacolas y almendritas...

Lo pero de todo que el pobre niño no tiene la culpa. La culpa, como bien dicen en Air Bag, es de los padres. Además esto va a peor porque ha hecho su aparción otra familia de las mismas características pero con tres pequeños monstruos.

Supongo que es una consecuencia de la sociedad actual pero manda muchos cojones que tengamos que soportar los demás los gritos de los niños de los demás en un espacio que se supone que es de tranquilidad y comodidad.

¿Tanto daño ha hecho a la familia española Médico de Familia?.

29 de diciembre de 2007

La chica del metro.

Ayer cogí el metro para ir desde la T4 a mi casa. Después de dos paradas en la Línea 4 se montó en el vagón una chica alta, delgada, con el pelo rizado por encima de los hombros y vestida con un estilo levemente hippy.

Era mona, pero lo que me llamó la atención de ella fué la fuerte personalidad que se desprendía de sus adenmanes, de su forma de mirar a la nada, como todos los que van en metro, y la forma de sostener mi mirada impertinente con un aire mezcla de dignidad, curiosidad e intimidad violada.

Cuando me bajé en Avenida de Amércia me miró, la miré y sonreímos.

Por eso este post se lo dedico a la chica alta, delgada, mona y de fuerte personalidad que iba en el metro de Madrid ayer por la mañana.

26 de diciembre de 2007

Utopía

Me encanta el anuncio en el que Iberia nos felicita las Navidades 2007.

El único problema es que todo el anuncio es una pura utopía. Empezando por un avión semi vacío en Navidades, siguiendo por un sobrecargo que te trae gustoso una manta de lo más calentita y que te tapa entero y ya lo menos creible del anuncio, pero lo que más me gusta, es que el protagonista se despierta con una niña monísima y con una voz dulce y cariñosa al lado...

Cualquiera que haya viajado en un vuelo largo con nuestra compañía de bandera sabe de lo utópico de todo eso...solamente faltaría que las azafatas fuesen jóvenes, guapas y simpáticas.

25 de diciembre de 2007

Os invito...

a venir a Cangas a disfrutar del pueblín...sobre todo de su entorno natural presidido por el Monte de Muniellos (reserva de la Biosféra de la ONU), de su gastronomía y de dos de los mejores restaurantes que conozco en el mundo.

En Marroncín además de poder quedaros a dormir arrullados por el sonido del ruido podréis disfrutar de la cocina asturiana en su pureza más tradicional. El potaje, el pito de calella (pollo de corral), el jabalí (un día casi me muero de una sobredosis de jabalí con castañas)...y el pedazo de postre que me he comido hoy: puding de castañas. Fermín y Charito os atenderán con toda la dedicación y el cariño...

En el Blanco, para mi el mejor restaurante de España, en el que se va un poco más allá de la tradición sin perder la base y los ingredientes. Lo que más me gusta son los cachopinos (sanjacobos) de jabalí con un queso de cabra local...espectaculares. La bodega es impresionante. Precios contenidos para grandes vinos que se salen del sota, caballo y rey...

Para tomar un buen vino con aperitvo, además de la barra del Blanco, os aconsejo La Bodeguita del Café Madrid.

No os lo perdáis...Cangas cada día está más limpio, más acogedor y tiene una oferta de turismo rural amplia y de calidad en la que el futuro Parador Nacional de Corias en su Monasterio de San Juan de Corias

24 de diciembre de 2007

Navidad.

No quiero ser menos que todo el mundo. Os deseo unas Felices Navidades y un gran 2008.

Gracias por leerme, gracias por aguantarme y gracias por todo.